La última entrega comunitaria de 2011 resultó ser la que más cantidad de personas con necesidad de incorporar una silla de ruedas, un bastón, una muleta, un trípode o un andador concentró. Así, un total de 14 beneficiarios –entre ellos niños, jóvenes y adultos- compartieron una jornada muy importante, pues recibieron un instrumento determinado a mejorar su calidad de vida, incluyendo en este contexto su movilidad y/o desplazamiento.
La ceremonia dio comienzo a las 9:45 y se extendió hasta la hora 11:45, y de la misma participaron familiares, la comunidad educativa del establecimiento implicado y la coordinadora regional de Programas Sociales de nuestra O.N.G., Karen Antonio.
Además de haber sido un momento de satisfacción y alegría para todos, el evento cerró otro año de trabajo ininterrumpido por la inclusión social de personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad y durante el mismo se reflexionó en torno a las expectativas para este 2012: alcanzar un mayor número de beneficiarios.