¿Qué es?
Según la Organización Mundial de la Salud, la ceguera “es aquella visión menor de 20/400 ó 0.05, considerando siempre el mejor ojo y con la mejor corrección. Se considera que existe ceguera legal cuando la visión es menor de 20/200 ó 0.1 en el mejor ojo y con la mejor corrección”.
Causas
Aunque la ceguera puede ser provocada por algún accidente, también existen numerosas enfermedades que la desencadenan:
- Cataratas
- Glaucoma
- Retinosis Pigmentaria
- Retinopatía Diabética
¿Qué es?
La palabra catarata asusta a mucha gente porque se cree que significa ceguera. La realidad es que es una causa de pérdida de la visión que la cirugía puede resolver en la mayoría de los casos.
La catarata es la pérdida de la transparencia del cristalino, estructura situada en el interior del ojo, por detrás de la pupila, que cumple funciones de una lente, enfocando las imágenes en la retina, además de filtrar y refractar los rayos luminosos.
Las cataratas se pueden formar en uno o en ambos ojos, y si se forman en los dos, su progresión puede ser diferente.
Causas
Pueden ser de las más variadas:
- La mayoría se producen con la edad, un síntoma más del envejecimiento.
- La Diabetes Mellitus.
- Lesiones Oculares.
- Exceso en algunos medicamentos (corticoides).
- Exposición a rayos x , microondas o radiaciones infrarrojas.
- Motivos genéticos, incluido el efecto de la rubéola sobre el feto de una madre que contrae la enfermedad al principio del embarazo, o la galactosemia, defecto congénito del metabolismo de los azúcares.
Síntomas
- Visión Borrosa, con niebla, que empeora con la luz brillante
- Deslumbramiento ante luces intensas o cambios de luminosidad, dificultad para conducir de noche, las luces parecen dispersarse o con aureolas.
- Algunas veces, visión doble.
- Los colores se van desvaneciendo, se ven de manera diferente.
Tratamiento
El único procedimiento efectivo es el quirúrgico, no existen medicamentos que las curen. La decisión de la intervención quirúrgica dependerá, en los casos específicos, de los problemas asociados que pueden ocasionar, repercutiendo en la visión futura. Una vez diagnosticado, el médico-oftalmólogo deberá hablar de:
- Opciones quirúrgicas.
- Método quirúrgico.
- Complicaciones y riesgos personalizados.
- Valoración de riesgos y beneficios.
La técnica quirúrgica consiste en limpiar o suprimir el cristalino opacificado, consiguiendo la transparencia del eje visual. Se reemplaza por procedimientos a ese cristalino con:
- Lentes, gafas especiales, procedimiento poco usado actualmente ( por disconfort y poca calidad de visión).
- Lentes de contacto.
- Lentes intraoculares, que es como un disco de material plástico, transparente.
Dicho procedimiento necesita, en muchas ocasiones y posteriormente, la colocación adicional de gafas para visión lejana y/o cercana.
La cirugía de la catarata obtiene buenos resultados en porcentajes altos (96 por ciento), siempre que no haya otra patología asociada.
¿Qué es?
Es una de las enfermedades que con más frecuencia produce importantes déficits en la función visual, situándose entre las principales causas de ceguera en todo el mundo.
Se caracteriza por una elevación de la presión intraocular hasta un nivel que produce un daño irreversible en las fibras del nervio óptico.
Las fibras del nervio óptico se dañan cuando la presión intraocular se eleva por encima de un nivel que es variable de unos individuos a otros. Si esta presión se mantiene durante mucho tiempo o alcanza cifras muy altas, estas fibras se pueden dañar de forma irreparable y la pérdida de visión se hace irreversible.
Cuando la totalidad de las fibras del nervio óptico se han dañado se pierde por completo la capacidad de transmitir imágenes al cerebro, encontrándonos ante la ceguera total.
Causas
Por el interior del ojo circula un líquido llamado humor acuoso, encargado de la nutrición de las estructuras internas del ojo. Dicho elemento cumple una función similar a la sangre, aunque tiene la ventaja de ser transparente, lo que permite que la luz pase a través de él.
El humor acuoso tiene un sistema de producción y otro de evacuación. El equilibrio entre ambos sistemas permite mantener constante la presión intraocular. Si como consecuencia de algún fallo en estos mecanismos entra más líquido del que puede salir del ojo, la presión se eleva y el nervio óptico comienza a dañarse.
Tipos
Los más frecuentes son:
Glaucoma Congénito: Se produce como consecuencia de un desarrollo defectuoso de las vías de salida del humor acuoso. En las primeras semanas o meses de vida el niño presenta lagrimeo y fotofobia (no puede mantener los ojos abiertos cuando hay luz). La cornea va perdiendo transparencia y se ve blanquecina, simultáneamente, por el aumento de presión en su interior, va aumentando de tamaño.
Glaucoma Crónico de ángulo abierto: Es el más frecuente de todos los glaucomas. Se produce por el deterioro progresivo del sistema de eliminación del humor acuoso, que de una forma natural se produce con la edad, pero en este caso se exagera hasta perder la capacidad de mantener una cifra normal de presión intraocular. La enfermedad se presenta de una forma muy lenta, sin producir síntomas detectables por la persona que lo sufre.
Glaucoma Agudo o de ángulo cerrado: Esta forma es conocida por presentarse de manera brusca, con gran dolor y notable disminución de la visión, visión de halos coloreados alrededor de las luces, e incluso sensación de nauseas, vómitos, etc. Se produce por el cierre brusco de las vías de eliminación del humor acuoso, como consecuencia de que por la forma especial del ojo de estas personas el ángulo a través del cual se ha de eliminar este líquido es excesivamente estrecho y es posible que las paredes de este ángulo se pongan en contacto, obstruyendo por completo el paso. Esto trae como consecuencia la rápida elevación de la presión y el intenso dolor (dolor de clavo)
Población en riesgo
Se denomina así a las personas que poseen uno o varios factores que predisponen a la enfermedad. Los más importantes son los siguientes:
- Antecedentes familiares de glaucoma.
- Edad: es más frecuente en personas de edad avanzada.
- Miopía.
- Diabetes.
- Tratamientos prolongados con corticoides.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Traumatismos o intervenciones quirúrgicas oculares.
Tratamiento
Las posibilidades de tratamiento son mayores cuanto más precoz sea el diagnóstico; de ahí la importancia de las revisiones oftalmológicas periódicas, pues al ser una enfermedad asintomática, la forma de descubrirla es hacer hincapié en este aspecto.
El tratamiento tiene como objetivo conservar la visión y el campo visual tal y como estaban en el momento del diagnóstico, pues hoy es imposible la regeneración de las fibras del nervio óptico que ya estaban atrofiadas. La progresión del daño al nervio óptico se evita manteniendo la presión intraocular en cifras normales.
¿Qué es?
La Retinosis Pigmentaria es una enfermedad ocular que produce una grave disminución de la capacidad visual y que en muchos casos conduce a la ceguera.
Aunque se nace con la enfermedad, es raro que se manifieste antes de la adolescencia y prácticamente siempre lo hace de forma insidiosa de tal modo que el enfermo no es consciente de su enfermedad hasta que ésta se encuentra en fases muy avanzadas.
Síntomas
Los más frecuentes son:
- Ceguera nocturna: Como deficiente adaptación a la oscuridad o lugares poco iluminados.
- Campo de Visión Limitado: Como pérdida de visión periférica. Para poder ver los objetos circundantes hay que girar la cabeza. Es la llamada ” visión en túnel”.
- Deslumbramiento: Como molestias ante excesiva luminosidad, haciéndose necesarias gafas de sol especiales.
No todas las Retinosis Pigmentarias son iguales ni conducen a la misma pérdida de visión.
Causas
La gravedad de la enfermedad y su proceso tiene que ver con si es hereditaria o no y dentro de la herencia el tipo de herencia.
El 50 por ciento de las Retinosis Pigmentarias no son hereditarias, es decir, el enfermo es el primero en su familia que padece la enfermedad, y no la va a transmitir a su descendencia.
Dentro de las formas hereditarias, las que se transmiten en forma dominante (es decir, la que padece uno de los padres y alguno de los hijos) es la forma menos grave, pues progresa lentamente y en general el enfermo conserva una buena visión hasta los 60 o 70 años. Las que se heredan con carácter recesivo (los padres del enfermo son normales, pero transmiten el gen anormal que al coincidir con el hijo hace que este desarrolle la enfermedad) son más graves que las anteriores y pueden aparecer con problemas de adaptación a la oscuridad en la adolescencia.
Finalmente, hay un tipo de Retinosis Pigmentaria que se hereda con carácter recesivo, ligado al sexo, (lo transmiten las madres pero lo padecen los hijos varones), que es la más severa de las tres y produce una grave deficiencia alrededor de los 30 ó 40 años.
Por todo esto es muy importante determinar el tipo de herencia, si la hubiera, en la Retinosis Pigmentaria.
¿Qué es?
La proliferación y afectación de los vasos sanguíneos del interior del ojo por la Diabetes Mellitus produce la Retinopatía diabética.
Causas
La diabetes es una enfermedad general que tiene como complicación más importante la pérdida de visión. El exceso de azúcar (glucosa) en la sangre provoca lesiones importantes en los vasos sanguíneos de todo el organismo.
Dichas lesiones se manifiestan con especial intensidad a nivel de la retina, lo que provoca la llamada Retinopatía Diabética.
Su aparición está en relación con el tiempo de evolución de la diabetes y con el grado de control de las cifras de glucemia.
Síntomas
Se divide en dos tipos:
- Retinopatía Diabética no proliferativa: La visión disminuye por una alteración de la zona central de la retina denominada mácula. La pérdida de la visión es relativamente rápida y continua, afectando primero la visión de día y fina, finalmente se reduce a los contrastes entre luz y sombras, y a las formas de las cosas.
- Retinopatía Diabética proliferativa: La visión disminuye por la aparición de hemorragias y nuevos vasos sanguíneos en el interior de la cavidad vítrea (cámara posterior del ojo). La pérdida de la visión se produce por etapas, según se van produciendo las hemorragias, notándose zonas borrosas en el campo visual, que se van ampliando en tamaño y número. Provoca con frecuencia desprendimientos de retina.
Diagnóstico
Idealmente, el diagnóstico se realizará antes de que se noten las deficiencias visuales, mediante exámenes oculares periódicos.
En algunos pacientes una exploración clínica normal no es suficiente para valorar correctamente las lesiones que presentan y es necesario realizar estudios más específicos. Cuando la Retinopatía Diabética se diagnostica en forma precoz existen métodos eficaces para evitar el deterioro visual.
Tratamiento
El tratamiento se basa en primer lugar en el estricto control de la cifras de glucemia. Existen diversas técnicas para el tratamiento de la Retinopatía Diabética y algunas consiguen detener el desarrollo de la misma.