40 años de trabajo no hacen más que afirmarnos que aquello que soñamos y comenzamos a forjar, allá por 1966, podía ser una realidad.

Fundar CILSA no sólo fue un deseo sino una necesidad. Como discapacitados necesitábamos generar un espacio que nos contenga y nos ayude a sustentar nuestra decisión de ser deportistas especiales.

Así, creamos CILSA como una organización netamente deportiva que nos ayudó, con el tiempo, a darnos cuenta que tampoco teníamos un lugar en la sociedad en el ámbito educativo y laboral y nos impulsó a generarlo.

En 1975 CILSA encontró su primer punto de inflexión: varias transformaciones la ubicaron entre las más importantes organizaciones argentinas abocadas al tema de la discapacidad, ampliando sus metas para integrar también a personas marginadas de los sectores más vulnerables de la sociedad: niños y ancianos. Siempre con ansias y deseos de construir una sociedad integrada, CILSA decide llegar hasta los barrios marginados y comenzar a trabajar por los niños más desprotegidos y faltos de afecto generando el Programa Nacional “Un niño, un abuelo” que desde 2001 ha logrado contener a más de 2300 niños de escasos recursos, haciendo cumplir sus derechos.

Hoy estamos en marcha… cumplimos nuestros primeros 40 años de trabajo con resultados más que satisfactorios que nos incentivan a seguir apostando por la plena integración. Más de 15.000 sillas de ruedas, más de 18 millones de personas que recibieron nuestro mensaje y más de 2.500 niños en todo el país atendidos en nuestros Hogares de Día, son razones más que justificadas para empezar a colaborar, seguir colaborando y hacerse parte.

Los que hacemos CILSA estamos orgullosos de los logros y nos animamos a nuevos desafíos. Sólo necesitamos de la participación de la gente, porque una sociedad que margina es una sociedad empobrecida, pero aquella que trabaja por la integración se beneficia por completo.

Gracias a los miles de socios que hicieron posible estos 40 años, gracias a la sociedad entera que nos acompaña y es protagonista…y GRACIAS a todos aquellos que piensan, apuestan y siguen colaborando por la integración.

Nuestro abrazo más afectuoso.


Juan Leonardo Vega
Presidente Ejecutivo de CILSA