Promover la inclusión plena de personas provenientes de sectores marginados de la sociedad como niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad social y personas con discapacidad.

Programa Nacional

Voluntariado

Buenos Aires

1 de diciembre de 2018

Peluqueros solidarios

Profesionales de “Mirame, sabemos cómo” recorrieron algunos hogares de día de CILSA con el objetivo de cortar el cabello a más de 100 niños y niñas en forma gratuita.

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Durante septiembre, octubre y noviembre del año pasado, un grupo de profesionales de la peluquería “Mirame, sabemos cómo” de Buenos Aires compartió tres divertidas jornadas en espacios del Programa Nacional “Un niño, un futuro” de CILSA.

La primera jornada se realizó en el hogar Cárcova en septiembre, donde 30 chicos muy entusiasmados formaron parte de la propuesta en compañía de sus docentes y familiares. Al mes siguiente, la experiencia se replicó en Morón con la presencia de 70 participantes. Debido al éxito de la convocatoria, algunos vecinos y familiares se acercaron para cortarse el cabello. Finalmente, en Beccar, se vivió una jornada llena de diversión con 30 chicos.

En entrevista con Martín Varela, dueño de la peluquería, CILSA y la Gente conversó sobre la iniciativa llevada a cabo, sus expectativas y repercusiones. “´Mirame, sabemos cómo´ cuenta con un hermoso equipo de trabajo en el cual cada integrante ocupa un lugar único en el rubro de la creación”. Luego agregó: “motivados por realizar un trabajo social y solidario desde nuestro lugar, llegamos a CILSA con la idea de hacer una acción con los chicos. Sabíamos que había muchos niños a los que podíamos brindarles una ayuda”.

 

¿Quiénes participaron de la propuesta?

Todo el equipo de peluqueros quiso participar desde un primer momento. Nos sentimos orgullosos de nuestra gente, no sólo porque dejaron su día de descanso para concurrir a los hogares, sino también por la puntualidad y organización con la que brindaron un servicio de forma solidaria.

¿Qué rescatan de las experiencias en los hogares de CILSA?

Los rostros de felicidad y satisfacción al verse distintos. Las expresiones de alegría al recibir un gesto de amor a través de esta iniciativa. Grupalmente sentimos que cada vez que íbamos a los hogares de CILSA teníamos mayores deseos de conocer a los niños, interactuar con ellos y sus papás. Aportar un granito de arena fue nuestro cable a tierra. Cada experiencia fue única e inolvidable para todo el equipo de trabajo.

¿Están previstas nuevas actividades a futuro?

Nos gustaría continuar ayudando, por lo que nuestro deseo sería apadrinar a aquellos que deseen aprender el oficio, prepararlos en nuestra escuela y que puedan tener una oportunidad, un sueño.

 

Las actividades tuvieron como destinatarios a niños de 4 a 12 años que asisten diariamente a los hogares de CILSA.