Promover la inclusión plena de personas provenientes de sectores marginados de la sociedad como niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad social y personas con discapacidad.

Buenos Aires

5 de enero de 2020

Quinta edición de la playa accesible en Chapadmalal

Está ubicada en la bajada del Hotel 5 del Complejo de Turismo Social donde se ofrecen servicios inclusivos.

 
CILSA y el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, en el marco de su acuerdo de colaboración, brindan una playa inclusiva en Chapadmalal y ponen a disposición sillas de ruedas anfibias para personas con discapacidad.
El balneario del Hotel 5 del Complejo de Turismo Social en Chapadmalal cuenta con rampa de acceso a la playa, baños adaptados y carpas a disposición para el uso exclusivo de personas con discapacidad y/o movilidad reducida.
Por otro lado, se ofrece el traslado hacia la playa con una camioneta adaptada desde el hotel 2 al 5 (el mismo funciona de lunes a sábados saliendo a las 9:30 hs y regresando a las 12:30 hs; mientras que por la tarde, la salida es a las 14:30 hs, regresando al hotel a las 18:30 hs).

Sensaciones de los usuarios

Ricardo y Damián De Santo, padre e hijo respectivamente, están alojados en el Hotel 1 y llegaron desde Villa Raffo (Provincia de Buenos Aires) con la idea de disfrutar las vacaciones en familia. “Conocimos Chapadmalal hace 5 años a través de Turismo Social, cuando buscábamos hoteles con espacios inclusivos. El servicio brindado en la playa es muy bueno porque permite que los turistas puedan ingresar al agua, fundamentalmente niños y jóvenes. Las instalaciones de los hoteles son adecuadas para que las personas con discapacidad puedan hacer un correcto uso. Es el segundo año que venimos a compartir unos días de descanso. Damián posee una discapacidad motriz, sus sensaciones al ingresar al mar son únicas. Se divierte, lo pasa bien”, manifestó Ricardo.

Marta Punti es oriunda de San Andrés, Partido de San Martín. Concurre a la Unidad Turística de Chapadmalal desde hace cinco años. Tras una operación en una de sus rodillas se moviliza en silla de ruedas. “Estoy acostumbrada a venir a la playa inclusiva que promueve CILSA. Tengo 84 años y me gusta disfrutar del ingreso al mar. Gracias a la silla anfibia puedo tener este contacto y sentirme segura. Este servicio no tiene que faltar nunca”, concluyó emocionada. 

 

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