Promover la inclusión plena de personas provenientes de sectores marginados de la sociedad como niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad social y personas con discapacidad.

Disciplinas

“Me juego por vos”

El espacio “Me juego por vos” nace a mediados de 2010. En ese momento se trabajaba específicamente con lo deportivo: básquet y natación. Por este motivo se debían reunir ciertas capacidades, según la patología de la persona con discapacidad motriz o intelectual.
“Me Juego” se inicia como una actividad pre deportiva para desarrollar diferentes habilidades en los niños. Así, desde pequeños, pueden experimentar estas actividades, para luego, con más de 10 años de edad, participar de algunas de las disciplinas atléticas.
A partir de este momento se comienzan a recibir niños con distintas patologías, así el campo de lo recreativo permite la inclusión de niños con discapacidades sensoriales, asociadas, o que tengan que ver con lo mental y lo motriz en una sola persona. Comenzó el contacto con escuelas especiales, centros de día, y otras instituciones para buscar y hacer conocer este nuevo desafío para los niños y familias especiales.
Las actividades se iniciaron con cuatro chicos en 2010, que actualmente siguen formando parte de este programa. Para fines de 2011, se duplica la cantidad de chicos y se junta con las actividades de verano. De esta manera, la propuesta fue más amplia, donde se complementa con las actividades de natación y se trabaja de lunes a viernes, cuatro horas diarias.
Después del verano de 2012 se potenció la actividad, creció en número de chicos y se necesitaron más personas para trabajar con las diferentes discapacidades. Por esto, se sumaron una terapista ocupacional (Gabriela) y un profesor de educación física (Marcelo). Hubo un trabajo de coordinación, se comenzó a dar forma y determinar días y horarios para dar espacios y así organizar con los papás los tiempos de sus hijos sin afectar sus actividades escolares.
A través de estos cruces y diferentes miradas, la acción recreativa crece. Comenzaron a llamar de diferentes instituciones, escuelas, padres, y chicos de Santo Tomé y Rincón, que es hasta dónde puede llegar el transporte. Así también se suman Alejandra (psicóloga), Pamela y Emmanuel (estudiantes de Terapia Ocupacional) se organizan diferentes módulos, y lo recreativo comienza a ser más específico. Hay días en la semana que se trabaja sobre el teatro, otros días sobre la música, también sobre el baile y las manualidades. Una experiencia nueva va a ser “huerta y jardinería”, y hay otro proyecto relacionado con la plástica.
Durante el año se efectúan distintas actividades mensuales con los papás u otras personas que se dedican a realizar actividades, como por ejemplo: lectura de cuentos, obras de teatro, grupos musicales, y así comparten entre todos una experiencia enriquecedora.
El “Me Juego por vos” busca impulsar el encuentro entre los chicos, animar a la solidaridad, hacer hincapié en el trato del respeto mutuo, reconocer los nombres, integrarse, incluirse, conocer al otro desde la discapacidad y la igualdad. Se busca generar la creación colectiva entre ellos y vencer las barreras para jugar todos juntos de la misma manera.
Una de las ideas es que los chicos disfruten y logren la sociabilidad entre ellos. La actividad no se centra en la discapacidad, sino que el eje verdadero está en ver a “la persona” que es cada uno.
Este espacio de recreación trata de acompañar a cada chico en su proceso diario. De que el juego sea significativo, que su desarrollo y despliegue sea pleno y le de felicidad. Es muy bueno y positivo destacar que algunos de los niños, que son parte de esta actividad, demuestren avances y cambios en su forma de comportarse en sus casas y en el colegio. Sus maestros y sus papás han observado transformaciones positivas en comportamientos que antes eran de impaciencia, o de no tolerancia hacia compañeros y que actualmente cambiaron y tienen un mejor trato hacia ellos y hacia sus superiores. Los niños saben cómo llamar la atención, los límites que se les pone, los desafíos a los que se enfrentan, y CILSA, mediante este programa, les provee un lugar seguro para moverse, relacionarse, donde los límites son claros y no son ambivalentes. Como también se da la prevención, todo lo que puede desbordar en un recreo de la escuela, en el “Me Juego” no se da porque los profes están mediando continuamente el conflicto, se previene el mismo y entonces nunca van a pegarse, ni insultarse, ni faltarse el respeto. Existe una retroalimentación entre los chicos y los docentes donde se atraviesan todos los momentos recreativos, se los escucha, se les respeta los intereses y los tiempos así ellos encuentran su forma de participar, algo único que los identifica y les da sentido de pertenencia.

Los integrantes del “Me Juego” tienen un rol activo, son parte de la recreación, y desde ahí trabajan, se disfruta entre todos, los chicos perciben esa interacción de felicidad y eso impulsa a volver la próxima jornada con muchas ganas. La asistencia es continua y se puede decir casi perfecta, hay niños que participan tres veces a la semana y no quieren faltar por ningún motivo.

Los encuentros del “Me Juego” son todos los días a la semana. Hay grupos que participan por la mañana los días lunes y viernes, y otros grupos por la tarde los días martes, miércoles y jueves.

Según nos cuenta Alejandra (psicóloga) “Para mí es todo una novedad y un desafío trabajar con niños, me daba miedito porque es todo una responsabilidad, es ejercer el rol pero no lo ejerces estricto con un espacio bien delineado a través de lo clínico o terapéutico. Acá es atravesar esa mirada dentro de un marco de referencia que es lo recreativo, o sea, atiendo ciertas cosas pero hasta ahí, manejar ese equilibrio se confunde un poco…pero para mí es una experiencia increíble desde todo punto de vista, sentís que lo que haces te gratifica, te gusta, te satisface, volvés con el alma llena y trasciende lo meramente profesional”.

La Gran idea del “Me Juego por Vos”, logra encausar y dar en la tecla a una falencia social, donde hay una gran demanda. Los chicos con distintas discapacidades están divididos entre la familia, la escuela y la terapia (psicológica, rehabilitación, kinesiólogo, etc.) y en CILSA se les brinda el espacio donde puedan sentirse niños, jugar, lograr un grupo de pertenencia donde se hacen amigos, es contribuir a algo grandioso, una gran ayuda para la discapacidad y dar respuesta a una demanda social concreta que es cada vez mayor.

En este momento participan 24 chicos que conforman cinco grupos de trabajo. El equipo está formado por la coordinadora Luciana Costantini (psicomotrícista y acompañante terapéutica), Alejandra Anzaudo (psicóloga), Gabriela Elortondo, Pamela Flori y Emanuel Luján (estudiantes de Terapia Ocupacional). El grupo funciona con una dinámica donde se busca el equilibrio permanentemente, tratando de coincidir en una sola cabeza, con los mismos criterios, en un diálogo fluido, y a veces una sola mirada basta para entender al otro y ya saber cuál es el pensamiento en común.

Estructura organizativa:

Profesora: Luciana Costantini

Prácticas:

Complejo Polideportivo de CILSA (Avenida Circunvalación Mar Argentino y Ruta 11)

Días y horarios:

Lunes, jueves y viernes de 8 a 12 horas (administrativo)
Martes de 9 a 11 horas (abordaje individual y grupal)
Martes de 13 a 17 horas (abordaje interdisciplinario)
Viernes de 14 a 15 horas (abordaje individual)
Viernes de 15.30 a 17.30 horas (abordaje grupal)

Para mayor información contactarse con:

Luciana Costantini

deportesantafe@cilsa.org