Promover la inclusión plena de personas provenientes de sectores marginados de la sociedad como niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad social y personas con discapacidad.

Programa Nacional

Concientización

Buenos Aires

5 de junio de 2015

Por una ciudad sin barreras

Durante el mes junio, los comunicadores institucionales educativos de CILSA pusieron en marcha un nuevo proyecto escolar junto a los chicos y chicas del 5º grado de la Escuela Nº 25 D.E 12, Inspector General Alferdo D. Zunda, del barrio de Villa Santa Rita. 
En esta oportunidad, la ONG se sumó a las investigaciones sobre la Ciudad de Buenos Aires que realizan los estudiantes junto a sus docentes para observarla desde una nueva perspectiva, tratando de imaginar y crear una nueva “Ciudad Sin Barreras”.
Se comenzó el trabajo realizando una charla inicial, donde junto a los niños, se compartieron conocimientos varios sobre discapacidad, experiencias personales, se debatió sobre mitos y prejuicios y se discutió acerca del cumplimiento de los derechos de los niños y de las personas con
discapacidad.
Teniendo en mente una futura salida vivencial por la ciudad, y para aprovechar al máximo la experiencia, los estudiantes realizaron una guía de observación para identificar las posibles barreras urbanas que impiden o limitan el ejercicio de los derechos de todas y todos los ciudadanos, tales como circular por el espacio público en condiciones seguras, hacer uso de las instalaciones del parque, y ejercer su derecho a jugar.
El trabajo, además, incluyó el diseño de breves encuestas para consultar a los vecinos sobre la percepción que tienen sobre la ciudad, y recolectar información diversa, como las condiciones de accesibilidad de las viviendas y el espacio público del barrio.
Finalmente, llegó el día de la esperada salida vivencial a la Plaza Irlanda, cercana al colegio. Para ello se contó con la compañía y el apoyo de una docente, la vicedirectora y dos madres del grupo.
El recorrido se inició con una breve charla sobre cómo utilizar y cuidar las sillas de ruedas y los bastones blancos y cómo poder acompañar y ayudar, de ser necesario, a la persona que los utilice para movilizarse.
A continuación, ya organizados en grupos con tareas específicas, los niños se lanzaron a experimentar con los elementos, a registrar con las guías de observación y cámara en mano todas las barreras y también las posibilidades que una persona con discapacidad puede encontrar, y a ponerse en contacto con los vecinos, que muy amablemente conversaron con los chicos y apoyaron con entusiasmo su iniciativa de visibilizar el derecho de todas los ciudadanos a hacer un uso libre, seguro y recreativo de los espacios públicos, y de contagiar a los vecinos con la idea de crear un barrio cada vez más inclusivo.
Agradecemos nuevamente a la escuela, a todos sus estudiantes, docentes, directivos y familias por el gran trabajo y compromiso puesto en cada proyecto.10293

 

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